Cada templo tiene su problema: la parte de abajo de la pantalla la tapan las cabezas, el proyector no llega hasta el borde, la letra se lee bien adelante y no atrás. Todo eso se arregla en el diseño, que es lo que decide cómo se ven las palabras, y se arregla una sola vez para todos los slides.
1. Dónde está el editor
- En el panel de la derecha, abre la pestaña Diseños.
- Cada diseño tiene un lápiz en la esquina. Pulsa el del diseño que quieras cambiar.
- Si es uno de los que trae la app, el lápiz hace una copia para tu iglesia y abre esa copia. Los de fábrica no se tocan, así que nadie puede arruinarlos para el resto.
Para empezar uno desde cero está el + arriba de la lista. Un clic en el diseño lo aplica al servicio abierto.
2. Subir o bajar toda la letra
En el editor, dentro de Márgenes, está Subir / bajar (%). Mover ese control sube o baja el bloque de texto completo, en todos los slides que usen ese diseño: canciones, versículos y predicación.
- Hasta donde llega el margen del diseño, las palabras conservan el mismo espacio: solo se mueven.
- Más allá, el texto ya llegó al borde de la pantalla y se va achicando para seguir cabiendo. Esto es lo que se usa cuando la parte de abajo no se ve.
En pleno servicio no hace falta abrir nada: con ⌥ + ↑ y ⌥ + ↓ (Alt en Windows) la letra que está en la pantalla sube o baja de a poco. Si el servicio estaba usando un diseño de fábrica, la app hace la copia sola y la deja aplicada.
3. Que se lea desde la última fila
- Tamaño. El tamaño del diseño es un techo, no un valor fijo: una estrofa larga se achica hasta caber en vez de cortarse. Por eso conviene subirlo más de lo que parece necesario.
- Prueba con «Largo». Arriba de la vista previa hay tres botones, Corto, Normal y Largo: cambian el texto de ejemplo para ver el peor caso antes del domingo.
- Contraste. Al elegir el color, la app dice si se lee bien sobre ese fondo. Letra blanca sobre fondo oscuro es lo más seguro en un templo con luz.
- Interlineado. Entre 1,2 y 1,5. Más apretado se junta a lo lejos.
- Sombra encendida cuando el fondo es una foto o un video.
4. Un diseño para el servicio, otro para un elemento
El diseño que eliges en la pestaña Diseños vale para todo el servicio. Si un elemento necesita el suyo — la predicación con letra más chica, un pasaje largo con otro fondo — haz clic derecho sobre él en la lista y elige Diseño propio. Ese elemento deja de seguir al del servicio hasta que le quites el suyo.
5. Queda guardado para la iglesia
Los diseños se guardan en la cuenta de la iglesia, no en la computadora: quien opere el próximo domingo abre la app y encuentra los mismos. Y como los diseños viajan con el servicio, la pantalla de escenario y la ventana de transmisión muestran lo mismo que el proyector.
Antes del domingo: proyecta una canción entera con el diseño puesto y camina hasta la última fila. Es la única prueba que vale.